Día 3 (Juventud, divino tesoro)
Hoy conocí a Marquitos, si no fuera por él aún estría tratando de ubicar a las personas en Pampa de Séquez.
Amanecí con ganas de caminar mucho hoy pero el perro de Don Javier y sus dientes me las quitaron bien rápido, 26 años y es la primera vez que me muerde un perro. Tengo que aprender a manejar moto, urgente.
Las casas están cada vez más alejadas, aquí la gente es más recelosa, algunos no me quieren dar ni sus nombres, muchos menos la información que busco. Tengo que pensar cómo los hago participar, sin mentirles ni crearles falsas esperanzas, no quiero repetir los errores de otros. Que se le hace.
Hoy no tengo muchas ganas de escribir, mi pierna aún tiene las huellas de la mordida, y mi ánimo también. Mañana será indefectiblemente otro día. El pueblo ya está durmiendo (son las 9:00 pm) y creo que ya hace rato, tuve que caminar 15 minutos por un cigarro y una botella de agua. Mundo globalizado dicen…
Hay diferentes formas de darnos cuenta de que no tenemos muchas ganas, en mi caso vi un puesto de algodones de azúcar y no sentí la tentación de llevármelo en peso, ¿Algo debe andar mal no?
Mañana llegaré a Montaña de Séquez, nuevas caras, nueva gente, el mismo sueño.
¡Hasta mañana
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
¿Alguien dijo algo?