tu mirada,
tu forma de hablar,
tus palabras y tus intenciones,
tu aliento y
tu presencia en mi vida.
Y no, no quiero acostumbrarme a vivir sin ti.
Pero que le hago,
ya no estás
y no estarás.
Extraño hasta tu forma de saludas,
tus cantos en las mañanas felices,
y tu forma de ser yo, cuanto tu eras tu.
Te extraño,
no quiero extrañar extrañarte